En este viaje para descubrir a Compassion, se entiende ya desde la página principal la naturaleza cristiana de nuestra organización, que pone la honestidad en primer lugar entre los valores fundamentales de su filosofía de trabajo y actúa in situ exclusivamente a través de iglesias institucionalizadas, para tener partners locales de confianza tanto desde un punto de vista moral como organizativo.
Para ofrecer mayores garantías a los padrinos, se llevan a cabo controles fiscales y de gestión en cada centro operativo. De esta manera, nos aseguramos de que los fondos sean recibidos, registrados y gestionados de forma apropiada, y así se puede medir la eficacia de cada centro. La sede internacional es sometida una vez al año a una auditoría general de las cuentas realizada por una sociedad de control ajena a nuestra organización. Los balances son públicos y consultables tras solicitud. La sociedad que se encarga de la revisión de las cuentas, también efectúa cada año un viaje a un país diferente para encontrarse directamente con algunos de los niños. Además de eso, Compassion se preocupa de comprobar que el personal local está cumpliendo, en la vida de los niños, cuanto se les ha prometido a los padrinos. También Compassion Italia, en tanto que ONG, está sometida a severos controles financieros y económicos para garantizar el total respeto a las normativas fiscales y a los fines estatutarios de cara a los padrinos. El balance y toda la contabilidad son certificados por una sociedad de revisión de cuentas ajena a nuestra organización.
En los programas de Apoyo puedes leer qué es lo que se proporciona con tu aportación. Si ya has tomado tu decisión, ¡apadrina un niño ahora!
La repartición de las contribuciones mensuales
A través de los años, Compassion ha conseguido optimizar con eficacia los gastos de gestión, reduciendo al mínimo el porcentaje retenido de la cuota de aportación mensual ingresada por el padrino.
A nivel internacional se consigue hacer frente a los gastos de gestión reteniendo de dicho importe tan sólo el 23%. El restante 77% es utilizado para el apoyo económico directo o indirecto del niño.